Grasparossa di Castelvetro

paesaggio grasparossa lambrusco grasparossa2

La cepa de cual se produce este vino es la Lambrusco Grasparossa.
Esta cepa de gran vigor vegetativo, tiene una particular característica: en otoño enrojecen no sólo las hojas, sino también el raspajo y los pedúnculos.

El pliego de condiciones de producción, contempla la posibilidad que junto al Lambrusco Grasparossa puedan ser puestas, a nivel de implantación, otras cepas de Lambrusco y Fortana, localmente llamada "Uva d'Oro", en un modesto porcentaje. Se puede por lo tanto afirmar que este vino se obtiene substancialmente sólo de la homónima cepa.
El racimo es ralo de forma cónica, de media largueza, con granos de forma redonda, de color azul oscuro o negruzco, con hollejo consistente y pulpa mediamente jugosa, dulce, levemente acídula.
La cepa Lambrusco Grasparossa al no ser excesivamente vigorosa es adapta a formas de cultivación contenidas, logrando entonces prosperar incluso en terrenos más bien pobres, como los de las primeras colinas modeneses. Soporta fácilmente las adversidades, incluso climáticas, y madura relativamente tarde, después de haber absorbido hasta los últimos rayos del sol otoñal (tanto que en un tiempo la vendemia se realizaba hasta San Martino, el 11 de noviembre, o incluso después).

Zona de proveniencia y geologìa

Se cultiva en los terrenos secos de la alta llanura y colina modeneses, dominados por villas señoriales y antiguos castillos, en donde el telón de fondo de los Apeninos, en los cuales se perfila el Monte Cimone, hace de marco a un dulce paisaje de rara belleza.
Desde el punto de vista de la litología de superficie, la zona delimitada por el pliego de condiciones se puede subdividir en dos partes distintas: una colinar y sub-colinar.
En la zona colinar, los terrenos de superficie son poco permeables, muy áridos y de cultivación complicada, porque están constituidos principalmente de arcillas arenosas o margosas y por arcillas astillables que engloban bloques de calcáreas de diversas dimensiones.
Aquí el Lambrusco Grasparossa logra dar una producción no abundante, pero de buena calidad, con características muy marcadas.
En la zona sub-colinar en cambio, los terrenos son constituidos por lamas y arenas lamosas sobre un fondo de gravas, y ofrecen por lo tanto una buena permeabilidad.
En estas tierras, el Lambrusco Grasparossa brinda una producción más abundante, pero con características no muy diversas de las del Lambrusco cultivado en colina. Merece una señalación el hecho de que esta cepa autóctona ha "descendido" históricamente desde la nativa colina a la subyacente franja sub-colinar, en presencia de un particular microclima y de un cierto tipo de terreno, pero no nunca se ha difundido en la llanura.

Caracteres Organolépticos

De color rojo rubí intenso, con reflejos violáceos y espuma evanescente con orlos de la misma tonalidad, tiene un perfume vinoso, intenso, frutoso, fragante, complejo, que recuerda también el aroma de la uva.
Según Agazzotti "despliega un grato perfume de almendras de pérsico".
De sabor sápido, armónico, agradablemente vinoso, de equilibrada acidez, ligeramente frutoso, con placentero dejo amarguillo, el tipo seco es vino de buena madera y (¡sorprendentemente!) bien estructurado: entre los tipos de Lambrusco DOC es el con más cuerpo. Se combina espléndidamente con los primeros platos condimentados con carne, pastas al horno, asados, embutidos, quesos incluso a pasta fermentada y más en general con todos los primeros de la cocina emiliana. El tipo amable tiene perfume intenso, marcadamente frutoso, fragante y sabor vinoso, amable, armónico, muy agradable. Óptimo como aperitivo, armoniza a la perfección con la repostería seca y los dulces típicos de Modena.